Matt Harding es un ejemplo de cómo una acción sencilla, sin palabras y que puede ser catalogada estúpida por la mente –por ilógica-, puede sin embargo comunicar tan fielmente el mensaje: más allá de las diferencias formales, todos somos uno.
Poco queda por decir… Sólo resta unirse a su baile.
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Pues sí, me uno al baile! «Todos distintos pero igual…»
Un abrazo.
Así es: «distintos en forma pero iguales en esencia».
Un abrazo.
Juan, cuando puedas, pásate por favor por Llamada a la consciencia. Es un pequeño regalito… 😉 Gracias.
José Ignacio
hola Juan! la escena que más me llamó la atención fue la del «baile con los cangrejos» en Australia :-).
Muy buena iniciativa! 😉
Saludos … y a bailar !
BeT
Hola Bet! Eso fue también lo que más me impresionó: la variedad de lugares; ése fue uno de los que más me sorprendió.
Buen baile familiar 🙂
Juan
Hola Juan,lo que he pensado es que facil es divertirse y que poco lo hacemos ,que facil es ovidar lo que nos separa y cuanto empeño ponemos en recordarlo.gracias porque me ha hecho sentir fenomenal………
un abrazo
Hola Vanesa,
De eso creo que se trata: de la comunicación sin fronteras de los sentimientos, del sentir, del baile, del juego.
Me parece una manera fantástica de ver mundo.
Un abrazo,
juan
Genial !!!!
La idea, los escenarios, el resultado…
«Lo esencial es invisible», decia Saint -Exupery en el Principito.
Un abrazo
Me ha encantado lo que señala esa frase.
Gracias