«Un hombre pregunta…
¿Dónde está Dios?… Se ve, o no se ve.
Si te tienen que decir dónde está Dios, Dios se marcha.
De nada vale que te diga que vive en tu garganta.
Que Dios está en las flores y en los granos,
en los pájaros y en las llagas,
en lo feo, en lo triste, en el aire y en el agua.
«¿Qué atestigua la mente?
¿Qué atestigua el pensamiento?
¿Qué atestigua la emoción?
¿Qué atestigua las relaciones?
¿Qué atestigua incluso la sensación «Yo»
en todas sus variadas formas y modos?
Es percibido, ¿desde dónde?
No quiero la respuesta
porque rápidamente se convertirá en un concepto.
“Todo el concepto erróneo que nos mantiene firmemente en el sentido de estar separados es la idea de que podemos hacer cualquier cosa o la idea de que necesitamos hacer algo. ¿Por qué necesitamos hacer algo? Hay justo lo que está sucediendo. Todo está inmaculadamente completo y sin necesidad”.
Excelente versión por actores profesionales de «El Caballero de la armadura oxidada», de Robert Fisher. Una obra que aborda con humor y con la sencillez expresiva de un cuento el drama que vivimos en mayor o menor grado todos los humanos: la cerrazón de nuestro corazón, por miedo a los otros, a la vida o a nuestro propio misterio. Y su remedio, para romper en diez mil pedazos nuestra coraza: … (leálo para saber la respuesta, que supongo ya intuye, o escuche esta conseguida recreación del Caballero en busca de su Plenitud, aparentemente perdida).
No sabemos si Adolfito tiene realmente tanto miedo a la señora invisible que de cuando en cuando habla dentro del coche, o bien está jugando con la plena entrega con que sólo los niños saben jugar… En todo caso, es un bonito reflejo de nuestra inocencia esencial, especialmente tras caer -como caemos todos en este mundo encarnado- en el juego ilusorio de las apariencias de los sentidos, que nos «muestran» aparentemente la «realidad». Así como el juego -a veces triste y despiadado- de los prejuicios y creencias sobre lo que es la vida, el universo, sobre lo que nos une o nos separa o, simplemente, sobre qué o quiénes somos cada uno de nosotros.
Jan Kersschot es un médico belga, artista fotográfico y autor de varios libros sobre filosofía no dual, traducidos a siete idiomas, basados principalmente en Zen y Advaita. Huye de cualquier posicionamiento de maestría y expresa con claridad metódica y sencillez su mensaje…. (más…)
Documental de la cadena Discovery Max sobre la vida de Stephen Hawking, genio científico y defensor de ideas y teorías -aceptables o no- sobre el origen y naturaleza del Universo y la Existencia, pero en todo caso, ejemplo humano de superación de barreras físicas y psicológicas.
Hay momentos en que nos sentimos desalentados en medio del camino. Instantes en que parece faltarnos el ánimo para continuar con la marcha en nuestras vidas. La tristeza, la traición, la pérdida, la desconfianza, el miedo, el odio, la apatía… son entre otros los detonantes. Sin embargo, a veces nos sucede sin causa aparente. Momentos en que simplemente nos cuesta asumir la fragil vulnerabilidad humana, como diminutas piezas engranadas en el misterioso, caótico e insondable fluir de nuestra existencia.
Es en estos casos en los que -de forma más auténtica, humilde, intensa y profunda- valoramos el poder de empatía, cuando una persona nos brinda su atención, su escucha, su comprensión, su apoyo, su cariño… Nos brinda justo lo que más necesitamos para recomponer nuestras heridas. No nos sirven tanto en esos momentos de desánimo las palabras que nos enjuician ni los consejos sobre cómo debemos o no actuar… La muda presencia de unos ojos comprensivos ejercen sobre nuestro ánimo una fuerza tal, que no puede equipararse ni al mejor de los discursos bienintencionados ni al más justo de los juicios. … (más…)
Si bien cualquier comparación resulta no sólo odiosa sino injusta, nos encontramos con una obra exquisita; a nuestro parecer, a mitad de camino entre «La Misión» y «Apocalpyse Now». Basada en una novela homónima de Shūsaku Endō, narra la extrema peripecia vital de dos sacerdotes portugueses que se adentran en el Japón del siglo XVII en busca de su gran mentor, acusado de apostasía. Liam Neeson encarna a este lider espiritual que ha renunciado de sus creencias religiosas (y cuyo papel, excelente pero breve, debiera relegarlo del protagonismo en el cartel de la película salvo para razones comerciales -pero ése es otro tema).
Andrew Russell Garfield asume el papel protagonista en el personaje de uno de los sacerdotes que realizan este duro viaje físico e «interior». Se adentran en un Japón que guarda tristes paralelismos con la Inquisición española, donde rechazan cualquier presencia de la doctrina cristina, degradándola, y exterminan a cualquier persona que la comulgue. … (más…)