Hace unos años, afirmar que vivíamos los inicios de una crisis era considerado como un gesto de catastrofismo. Sin embargo, en menos de un lustro, el desplome de valores, instituciones y paradigmas que antes tenían la consideración de verdades inmutables ha sido más que evidente. Actualmente estamos inmersos en esta fase del proceso: el antiguo sistema de valores existenciales, sociales, políticos, científicos o económicos se agita en medio de su caída, tratando inútilmente de reafirmarse y evitar así su desmoronamiento.
Algunos países, instituciones, organismos, grupos e individuos son conscientes del curso de esta realidad y ya trabajan de cara a forjar lo que será una nueva era en nuestra historia. “Todo pasa”, y este periodo de revulsión global que apenas ha comenzado, acabará por hallar un nuevo cauce y un nuevo sistema. La duda está en saber si ese tránsito que en sí es una muerte, conllevará grandes sacrificios y pérdidas para el grueso de la humanidad, para el resto de seres vivientes o incluso para el Planeta.
Hace unos días le preguntaba a un psiquiatra si existía algún medicamento que ayudara a desahogarse mediante el llanto a una persona que se encontrara bloqueada. Me comentó que éste es un punto muy interesante, ya que normalmente lo que se intenta en su profesión es bloquear emocionalmente al individuo para evitar que siga sintiendo con tanta intensidad el sufrimiento que le hace asistir a su consulta.
Independientemente de que no exista a día de hoy una pastilla que facilite el llanto, en la labor del psiquiatra respecto a sus pacientes suele primar el administrar química que mitigue en lo posible los picos de sufrimiento o de hipersensibilidad. Por supuesto, la labor psiquiátrica es mucho más rica y extensa, pero se refería en concreto a cómo en casos de depresión, por ejemplo, suele ser el propio paciente quien reclama medicinas que le ayuden a no sentir con tanta intensidad el sufrimiento que le genera el miedo o la tristeza.
Pero si la persona no encara la fuente que genera su sufrimiento, ¿podrá algún día liberarse de su estado? Obviamente dependerá de cada persona y de la intensidad y profundidad de su padecimiento. En cualquier caso, lo apropiado sería ir poco a poco ahondando en ese sufrimiento; poco a poco abrazándolo; poco a poco dando acogida a nuestro propio miedo, permitiéndole que “emerja” en todas sus variantes: odio, ira, tristeza, vacío, ansiedad, etc…. (más…)
Floyd Red Crow Westerman fue músico, actor y reconocido activista político de causas indígenas. Como miembro del pueblo Sioux, creía que la Humanidad y el Planeta llevan años atravesando un ciclo de profunda renovación. Según él, “la Tierra está muriendo por dentro debido a la incapacidad del hombre en comprender su papel humano y espiritual en el mundo que le rodea”. Para los pueblos Sioux y Hopi, el mundo es material pero su esencia es Espíritu. Todo es manifestado por una energía espiritual, inteligente y creadora. Los Sioux lo llaman “Konkachila”, el abuelo.
Alrededor de un 70 % de nuestro cuerpo es agua. Por lo tanto, para tener buena salud necesitamos beber agua salubre, potable. Lamentablemente nos hemos acostumbrado a no poder beber agua del grifo o a que la que fluye libre en la naturaleza se halle contaminada, como sus terrenos, en gran medida por la acción del hombre. Hemos asumido con resignación que envenenar el agua de la Tierra o devastar los bosques del planeta sean consecuencias inevitables de nuestro modelo de vida…. (más…)
A pesar del valor y la trascendencia de su trabajo pionero en la psicología transpersonal en España, la labor divulgadora de Antonio Blay resulta para muchos una incógnita.
En palabras de su hija, Carolina Blay, su padre “nos habla de un modo claro, concreto, directo; pero sobre todo nos habla de un modo sincero. Nos habla desde su experiencia”.
Para Antonio Blay existen seis actitudes erróneas que intoxican el espíritu de fraternidad en la relación entre personas. Pero como él mismo advertía: “No basta con leer una lista de actitudes erróneas si uno no las identifica, de hecho, en su propia actitud diaria”. “Veamos por qué puede ser tan poco satisfactoria la relación humana”.… (más…)
“Usted hace y deshace a cada paso. Usted quiere paz, amor, felicidad y trabaja duramente para crear dolor, odio y guerra. Usted quiere longevidad y se sobrealimenta, usted quiere amistad y explota a los demás. Vea su red como hecha de tales contradicciones y suprímalas –su mismo verlas harán que desaparezcan”.
Nisagardatta Maharaj.
Si pudiéramos recorrer nuestro árbol genealógico desde el inicio de los tiempos, muy posiblemente hallaríamos entre nuestros ancestros a todo el espectro de variantes humanas existentes: desde seres valientes a cobardes, desde seres gallardos a bastardos… Lejos de ser una fuente de conflicto, nuestra pródiga mezcolanza constituye el más vivo tesoro de nuestra especie por cuanto integra la paleta de creencias, dogmas y paradigmas que contiene la personalidad de naciones, pueblos e individuos.
La ley de interconexión entre todos los seres vivientes existe en el Universo con la misma evidencia con que la ley de la gravedad fuerza el peso en la Tierra. Todo el conjunto de la existencia vive interconectado: desde los circuitos microscópicos de todo ente viviente, hasta los circuitos macro cósmicos en que planetas y galaxias danzan en perfecta armonía la música de las esferas.
“Todos somos uno” no es sólo un bello lema: es una realidad manifiesta de la que da testimonio rotundo el Cosmos y la Naturaleza. Todos partimos y retornamos a la misma inmaterialidad de la que surge la vida y en las que “las diez mil cosas” dan forma a la existencia…. (más…)
“No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre”.
Stefan Zweig
Desde hace unos días vivimos un ambiente convulso por el supuesto trato dispensado a los inmigrantes que intentaban llegar a nado a tierras ceutíes. Según parece, quienes creían iban a ser recibidos por un país civilizado tuvieron que hacer frente a botes de humo, pelotas y balas de fogueo. Quince personas murieron en este suceso.
Como era de prever, el sistema ha articulado la herramienta de cortina de humo mediático, sazonándonos con un constante cruce de acusaciones sobre responsabilidades políticas, judiciales, policiales… En última instancia, independientemente de los juicios de valor o las justificaciones legales con que tratemos de validar nuestros actos; independientemente del juicio moral hacia los dirigentes que están aprovechando estas muertes para erosionar el prestigio político del adversario; independientemente de la normativa aplicable y del comprensible grado de presión de los cuerpos de seguridad del Estado; independientemente de todos los peros, España se ha consolidado como uno de los países europeos que más peligrosamente avanzan hacia esa temible por estúpida locura intransigente de los regímenes totalitarios… Y todo sucede ante los ojos de la sociedad, que más allá de las críticas en las redes o las denuncias en corrillos, no ha sabido encauzar vías efectivas que nos alienten a personarnos mayoritariamente en las calles para exigir cambios y responsabilidades.
Sí ha ocurrido este acto de afirmación social en el tema de la ley del aborto. Se ha tratado de destacar el derecho que tiene la mujer a decidir si sigue o no adelante con el proceso de gestación de una vida; es decir, a elegir suprimir voluntariamente el curso natural del embarazo en su cuerpo. Muchos colectivos se han aunado en su lucha porque sobreentienden que este derecho no vulnera el derecho a nacer del ser vivo no manifiesto, especialmente en los casos en que su nacimiento pusiera en alto riesgo la vida de su madre, o bien en su formación física o mental arrastrase anomalías graves que mermaran de por vida su estancia en este planeta.