Música: Salif Keita. «Folon»
El hiperbreve «Guantes blancos» ha sido seleccionado finalista del XIII Concurso «Todos somos diferentes», organizado por la Fundación de Derechos Civiles, la Asamblea Juvenil e INJUVE , y formará parte del libro que ha sido editado conteniendo las obras seleccionadas entre los cerca de dos mil trabajos presentados.
Quiero agradecer al jurado su mención y felicitar a todos los participantes, finalistas y especialmente a los premiados. Ojalá, grano a grano, iniciativas como éstas consigan que la sociedad, como un todo, vea en las diferencias una posibilidad de mejora y enriquecimiento colectivo, y no un motivo de miedo, rechazo y exclusión social.
GUANTES BLANCOS
Una travesía de guantes blancos, le aseguraron…
Guantes blancos del soldado que aceptó el cotidiano soborno.
Guantes blancos -vio exhausto- tras semanas encajonado en una mugrienta balsa, compartiendo cadáveres y a otros incautos de mirada perdida en su propia desolación; y con los guantes, cruces rojas, mascarillas y gotas ansiadas de agua sin sal.
Guantes blancos de verde uniforme -de un verde esperanza de esperanzas huecas. Policías distantes que con gestos amables restaban dureza a su autoridad.
Guantes blancos… mascarillas… conciencias asépticas: así vio su destino final.
Y un regreso sin huellas, de impoluto vacío.
Vacío el bolsillo y sus esperanzas, regresó muerto en vida al árido polvo que lo vio nacer.
(El libro no tiene coste alguno, salvo los gastos de envío. Puede solicitarlo llamando al 91 781 85 10, o bien poniéndose en contacto con la organización concurso@civilia.es)

«Todos somos diferentes pero iguales» 🙂
Juan, enhorabuena por tus «Guantes blancos». Es satisfactorio saber que hay iniciativas sociales de este tipo.
Un abrazo.
¡Enhorabuena, Juan! Muy sentido tu relato.
Un abrazo
Muchas Gracias, Concha y José.
A mí también me parece una iniciativa interesante; hacen falta. Como sociedad, las necesitamos
En Canarias vivimos muy de cerca la inmigración. En casi toda España es una situación visible, pero aquí vemos el choque de su idea de «paraiso europeo» con la realidad pura y dura, en el mismo instante en que, desfallecidos (algunos muertos) pisan tras días zozobrando tierra firma.
Estamos abocados a la fusión. En esto somos todos humanos: preferimos morir arriesgando que esperar a la muerte rodeado de hambre y miseria.
Un abrazo a ambos,
juan
Hola Juan.
Enhorabuena por tu imagen, es muy buena, la verdad. Tu verdadero premio es la aportación que has hecho a esta iniciativa. Gracias por informarnos del libro, que pienso solicitar y por compartirla con nosotros.
Un abrazo desde Eukadi
Joseba
Hola Joseba:
Adaptándome a lo que suele decirse, “me alegra que me hagas ese comentario”. En realidad, sólo el hiperbreve es de mi autoría; la foto, no. Sin embargo, fue esta foto la que me animó a participar y de la que surgió la idea que dio lugar a “guantes blancos”. ¡Qué menos que incluirla en el post!
He visitado tu interesante blog; arte y compromiso. Tus obras tienen un tono sedoso, “cálido” y un evidente dominio (incluso para quienes no sabemos mucho de fotografía) en la proporción de las luces y las sombras. De las que muestras, destaco la del mar rompiéndose contra las rocas.
Suerte en la difusión de tu exposición fotográfica “Momentos de un viaje para siempre”
Un abrazo desde Canarias,
juan
Juan, gracias por compartir el hiperbreve y felicitaciones por la mención recibida.
El tema planteado tiene mucho para meditar, tal vez, como bien comentas en una de tus respuestas, no a todos nos toca tan de cerca como a vos, casos similares, pero cada lugar de este planeta tiene su historia respecto a la inmigración. Si nos ponemos a pensar y ver como sucedió todo desde un principio, nos estaríamos preguntando ¿quien en realidad es el verdadero dueño de la tierra para administrarla y decidir?.
La historia de la humanidad está signada por ese poder que un día le dio prioridades a unos seres sobre otros. Un poder impuesto por la fuerza y creado por el mismo hombre.
Hace años atrás, eran los europeos que, escapando de las guerras, llegaban a las costas de países lejanos en busca de una tierra que los cobije. Muchos de ellos viajaban escondidos en los barcos y ni siquiera sabían en que lugar desembarcarían.
Las situaciones límites exponen al hombre a dejarlo todo en busca de esa orilla, movidos por la esperanza de un lugar en el mundo mejor, tal vez ese mismo mundo que todos, de una manera u otra, estamos buscando.
Abrazos!
Betina
Hola Bet,
Gracias por la felicitación.
Como suele ocurrir, comparto tu comentario.
Argentina, sin ir más lejos, acogió a miles de europeos que huían del hambre o buscaban nuevas oportunidades. En el caso de los canarios, fue Venezuela (aquí se la llama «la octava isla canaria»).
Algún día sólo existirá un país, como reflejo del mundo, Uno, en que vivimos. Puede que sea la representación de los ideales de igualdad y unidad como, tristemente, la uniformidad de las personas, alienadas, asexuadas, planas…
Debido a las diferencias de población abismales entre los países del primer mundo y el resto, la fusión de razas, credos y culturas es inevitable. En manos de todos, en especial de los dirigentes de los países afectados (que acabarán siendo todos), está el conseguir que el tránsito sea lo menos violento y traumático posible.
Abrazos,
Juan