El nervio vago debe su nombre no a que sea remolón y le cueste hacer las cosas, sino a su extensión. «Vaga» por todo nuestro cuerpo desde el bulbo raquídeo, la garganta, el corazón, los bronquios, el estómago, el esófago, los intestinos, el páncreas y el hígado, hasta el ano. Lleva a cabo el 70 por ciento de las funciones que nos ayudan a relajarnos, a calmarnos, a socializar sin miedos o a ser más espontáneos y naturales al expresarnos. Afecta físicamente sobre todo a la garganta y oídos.
En este interesante y práctico video se nos ofrece información y distintas actividades para tonificarlo.
“Lo importante no es con qué nacemos, sino qué hacemos con ello”.
Alfred Adler
Excepcional trabajo sobre la psicología según Alfred Adler, de la mano de Ichiro Kishimi, traductor de su obra al japonés y Fumitake Koga, escritor profesional, mostrando un punto de vista práctico y experiencial. A diferencia del enfoque etiológico de Freud (todo trauma tiene una causa), Adler postuló la teleología, una visión de propósito; es decir, empleamos nuestros razonamientos sobre el pasado y sobre quienes creemos ser para autojustificarnos y recrear una realidad que nos “exculpe”. Aboga por un planteamiento holístico (la vida no es lineal sino puntos, momentos de por sí completos, sucesión de “ahoras”) en vez del enfoque continuo y temporal de Freud (el comúnmente aceptado), de la historia personal, en la que hubo un trauma que es la causa de tal o cual comportamiento, limitación o bloqueo actual; y hay una supuesta meta en la que, una vez alcanzada, el individuo podrá volver a vivir por “completo”. Para Adler, cada momento es completo: ningún momento de nuestra vida es un medio para un fin, sino que cada instante es merecedor de plenitud por sí mismo, por el hecho de estar experimentado nuestra existencia. “… (más…)
“[…] En conclusión -dijo Maharaj-, comprende bien que uno, en tanto que “Yo”, es nouménico. El estado actual de fenomenalidad (cuya semilla es la consciencia) es temporal, como una enfermedad o como un eclipse del estado nouménico original e invariable; y lo único que podemos hacer es pasar por el plazo de vida que se nos ha asignado, al final del cual concluye el eclipse de lo fenoménico y prevalece de nuevo lo nouménico en su unicidad pura, completamente inconsciente de su conciencia”…. (más…)
En el zen se dice: «antes de la iluminación cortar leña y acarrear agua. Después de la iluminación cortar leña y acarrear agua». Aunque este aforismo al principio parece apuntar a la humildad (que sí puede ser un subproducto del despertar, pero también una característica del psicosoma donde éste ocurre), en realidad nos ofrece una sencilla descripción de lo que pasa antes y después de tal ocurrencia: ¡exactamente lo mismo!… (más…)
Conocimos a Leo Carcaiso por causalidad, o mejor dicho, por los algoritmos misteriosos de Amazon, que sitúan su obra “En la olla de la Conciencia” como afín al libro “Más allá” de Jan Kersschot, con quien pudimos conversar y publicamos recientemente varias entradas.
Según el texto que aparece en la contraportada de su libro, Leo Carcasio es “un italiano que se fue a vivir a Tenerife en busca de una nueva vida y de otras respuestas // No es ni un maestro, ni un escritor profesional; aún así, ha sido vehículo para que naciera un breve y sencillo texto, inspirado desde el corazón y escrito en menos de un mes // Un libro que habla de la vida, de las mentiras que nos gusta contarnos y de la Paz que, aún así, se halla siempre presente y disponible. Aquí encontrarás el relato informal de un amigo que un día, sentado en el banco en un parque, mientras buscaba tabaco en su bolso, acabó encontrando a Dios”.
Ai Weiwei nos muestra en este documental global el tabú de la migración humana. Tabú, como todos los tabúes, por decisión de la humanidad, de nuestra hipocresía cultural; de aquello que englobamos en conceptos para no reconocer que lo tememos; de aquello que no queremos esté presente en el paisaje de nuestra vida. Y esto sucede, como expone el documental, en Sáhara, Gaza, Myanmar, Usa/Mexico, Europa mediterranea, etc.
El instinto de la migración es inherente a la naturaleza humana. Como nos demuestra la realidad de nuestra existencia, vivimos en un único planeta y conformarmos una única especie. Compartimos también el impulso natural de vivir en paz y dignidad, y en general, casi todas las virtudes y carencias que pueda experimentar cualquier ser humano en cualquier lugar de la Tierra.
«De la naturaleza he aprendido a pensar en otras escalas temporales. ¿Qué son dos o tres años de nuestra vida en comparación con la vida de un oso (treinta años) o un río de diez mil años? La edad de los árboles se percibe de otra manera cuando se está rodeado de ellos. La paciencia de los árboles me conmueve siempre que contemplo un viejo roble. Saber que semejante árbol crece durante trescientos años, vive trescientos años y muere durante trescientos años ha cambiado mi manera de pensar. El mundo vive y piensa en otras escalas temporales y no se preocupa por mí en absoluto. Eso es enormemente liberador…. (más…)
Excelente película basada en la vida de Florence Foster Jenkins, una acaudalada mujer que vivió en carne propia el síndrome del «Rey desnudo», el famoso cuento de Hans Christian Andersen. Advertía el cuento: «No tiene por qué ser verdad lo que todo el mundo piensa que es verdad»; en la película podría apostillarse «no siempre lo que todos dicen es en verdad lo que todos piensan».
Negada de talento para el canto, pudo sin embargo sentirse diva de la voz por la labor de su marido -consejero y conseguidor, pero no amante ni fiel-, quien gracias a su dinero (al de ella) pudo contratar a músicos y público que alabaran su arte a cambio de una buena paga… Así vivió en ese engaño durante años esta buena mujer, hasta que un día tomó la iniciativa sin intermediar su marido y se dio de bruces hasta el alma con la triste realidad. Tan triste que conocer la pobreza sus limitaciones y la farsa en la que había brindado su «talento», la llevó en su pena a la muerte.