Amor y Dios (La enseñanza más directa de Nisargadatta Maharaj)
“Cierta tarde abrió el diálogo un joven canadiense. Dijo tener veintitrés años, pero apenas aparentaba los veinte. Llevaba al cuello una crucecita de plata muy elegante, colgada de una cadena delicada. Dijo que había encontrado el libro “Yo soy Eso” en una librería de Bombay hacía un par de días. Ya había terminado el libro, leyéndolo casi sin parar toda la tarde y toda la noche, terminándolo hacía pocas horas. Había sentido el impulso de conocer personalmente a Maharaj.
Maharaj: Eres muy joven. Me pregunto desde qué edad te interesas por la búsqueda espiritual…. (más…)
Cosas del Camino
“Cosas del Camino” es un vademecum existencial que el autor extrae de su variada e intensa vivencia experiencial, escrito en un periodo y unas condiciones personales especialmente difíciles.
Es un libro breve, de máximas profundas, condensado, donde se pincela lo divino y lo terrenal, el cosmos y la interioridad, la trascendencia y la inevitable fragilidad humana…. (más…)
Si la vida fuese el amor… ¿estarías vivo?
«El caballero de la armadura oxidada», audiolibro
«Más allá», de Jan Kersschot
Amar y sufrir es vivir
Hace unos días le preguntaba a un psiquiatra si existía algún medicamento que ayudara a desahogarse mediante el llanto a una persona que se encontrara bloqueada. Me comentó que éste es un punto muy interesante, ya que normalmente lo que se intenta en su profesión es bloquear emocionalmente al individuo para evitar que siga sintiendo con tanta intensidad el sufrimiento que le hace asistir a su consulta.
Independientemente de que no exista a día de hoy una pastilla que facilite el llanto, en la labor del psiquiatra respecto a sus pacientes suele primar el administrar química que mitigue en lo posible los picos de sufrimiento o de hipersensibilidad. Por supuesto, la labor psiquiátrica es mucho más rica y extensa, pero se refería en concreto a cómo en casos de depresión, por ejemplo, suele ser el propio paciente quien reclama medicinas que le ayuden a no sentir con tanta intensidad el sufrimiento que le genera el miedo o la tristeza.
Pero si la persona no encara la fuente que genera su sufrimiento, ¿podrá algún día liberarse de su estado? Obviamente dependerá de cada persona y de la intensidad y profundidad de su padecimiento. En cualquier caso, lo apropiado sería ir poco a poco ahondando en ese sufrimiento; poco a poco abrazándolo; poco a poco dando acogida a nuestro propio miedo, permitiéndole que “emerja” en todas sus variantes: odio, ira, tristeza, vacío, ansiedad, etc…. (más…)




