“La mejor forma de ayudar a alguien es llevarle más allá de la necesidad de ayuda”.
Nisagardatta Maharaj
El indalo es una figura ancestral. Descubierta en la Cueva de los Letreros, en Almería, se trata de una pintura rupestre de la Edad del Cobre. Muestra a una figura humana con pies y brazos extendidos y unidos en un arco.
Representa al cazador, pero también a la fertilidad de la tierra. Su postura con las piernas bien extendidas simboliza a un ser enraizado en la vida. Los brazos extendidos y la bóveda que los une simboliza su integración con toda la existencia.
«No hay dos yoes, uno separado y otro real. El yo real es siempre el único yo que existe, aunque se ha enredado tanto con los pensamientos, sentimientos, sensaciones y percepciones, que ha llegado a parecer que hay otro tipo de yo, uno que está limitado y separado, y que se halla localizado en el interior de cuerpo.
Sin embargo, este yo limitado no existe. Nuestro yo verdadero y consciente nunca es un yo separado, de la misma manera que una pantalla tampoco se convierte en un paisaje cuando comienza la película…. (más…)
«Fuera de la sociedad, el hombre es una bestia o un dios». Aristóteles
En 1977, el Comandante de la Policía Armada Joaquín Imaz fue la primera víctima mortal de ETA en Navarra. Los asesinos le dispararon nueve tiros a bocajarro. Su hija Carmen Imaz tenía entonces ocho años. En el documental “Relatos de plomo” nos relata que a partir de este suceso “ya no pude ir a los cumpleaños de mis amigas del colegio porque ya no me invitaban la mayoría de ellas, porque el miedo les impedía que nadie tuviera ni sospechas de que pudieran tener una relación con nosotras. La comunión no la pude hacer en el colegio con mis compañeras; la tuve que hacer en el cuartel, rodeada de policías y de las pocas personas que se atrevieron a venir”. “A mi madre no la atendían en el mercado. Se cruzaban la calle para no tener que saludarnos. Era miedo. Era miedo a que nadie la relacionara con nosotras”. “Y el miedo no se puede evitar. El miedo es libre”.
Esta imagen de una mujer tuareg ciega ha dado origen al último documental de Wim Wenders, “La sal de la tierra”. El director descubrió esta fotografía en una galería y desde entonces, hace más de veinte años, preside su escritorio. Su autor es Sebastião Salgado, como posteriormente sabría.
Sebastião Salgado fue el único varón entre siete hermanas. Dado que era un ejemplar estudiante, su familia le había procurado una prometedora carrera como economista en el Banco Mundial. Pero un día su mujer tuvo la ocurrencia de comprar una cámara fotográfica para sus trabajos de arquitectura. Gracias a esta cámara, que casi siempre usaba él, Sebastião Salgado pudo descubrir su gran vocación: la fotografía. Finalmente tuvo que elegir entre la carrera para la que se había estado preparando toda su vida, o bien renunciar a ella y empezar de cero como fotógrafo, siguiendo la sabiduría de su corazón. Y así hizo: dijo adios a su futuro como próspero economista y se convirtió en fotógrafo sin ningún conocimiento en la materia…. (más…)
¿Qué pasaría si el Papa le hubiera regalado al Presidente de Bolivia, Evo Morales, una bandera de Bolivia con un crucifijo bordado en su centro?… Independientemente de su aspecto de figura zafia, inimaginable salvo en oferta de tienda china, su presencia resulta ofensiva cuando se trata del encuentro público y oficial entre el representante de un país y el líder máximo de la segunda religión del Planeta. … (más…)
Interesante reflexión del periodista Luis Mariano Fernández en su programa «Noches casi secretas». Aplicable a prácticamente todos los países que han optado por esta clase de «desarrollo» de lo cuantitativo en detrimento de lo cualitativo. De las cosas a cambio de las personas. Del tener a costa del ser.
Hace unos años, afirmar que vivíamos los inicios de una crisis era considerado como un gesto de catastrofismo. Sin embargo, en menos de un lustro, el desplome de valores, instituciones y paradigmas que antes tenían la consideración de verdades inmutables ha sido más que evidente. Actualmente estamos inmersos en esta fase del proceso: el antiguo sistema de valores existenciales, sociales, políticos, científicos o económicos se agita en medio de su caída, tratando inútilmente de reafirmarse y evitar así su desmoronamiento.
Algunos países, instituciones, organismos, grupos e individuos son conscientes del curso de esta realidad y ya trabajan de cara a forjar lo que será una nueva era en nuestra historia. “Todo pasa”, y este periodo de revulsión global que apenas ha comenzado, acabará por hallar un nuevo cauce y un nuevo sistema. La duda está en saber si ese tránsito que en sí es una muerte, conllevará grandes sacrificios y pérdidas para el grueso de la humanidad, para el resto de seres vivientes o incluso para el Planeta.